Lactancia y diabetes: beneficios y necesidades especiales

Lactancia y diabetes: beneficios y necesidades especiales

La lactancia materna tiene numerosas ventajas para las madres con diabetes y sus bebés. Las madres
lactantes tienen menos requisitos insulínicos y un mejor control de la glucosa en sangre, los bebés amamantados podrían ver disminuido su propio riesgo de desarrollar diabetes.

Diabetes, embarazo y lactancia

La insulina juega un papel fundamental a la hora de iniciar y mantener la lactancia. Esto podría explicar, en parte, por qué las madres con diabetes suelen tardar más en producir leche en los días inmediatos al parto.

La insulina juega un papel fundamental a la hora de iniciar y mantener la lactancia.

En un estudio, las madres con diabetes produjeron bastante menos leche durante la semana que siguió al parto que otras madres similares sin diabetes, y bastantes menos madres con la afección seguían alimentando a sus bebés tan sólo mediante la lactancia materna al mes de edad.

Las madres con sobrepeso tienen una probabilidad dos veces mayor de no conseguir amamantar que las mujeres con peso normal. Por lo tanto, las madres con diabetes tipo 2 de origen obeso podrían tener problemas para comenzar a amamantar.

Algunas de estas diferencias podrían reflejar los problemas de origen diabético durante el embarazo. Las mujeres con diabetes tienen más probabilidades de desarrollar preeclampsia, de que se les deba provocar el parto y de que éste deba ser mediante cesárea.

Los bebés de madres con diabetes tienen más probabilidades de ser demasiado grandes (macrosomia) y de parto prematuro. Todos estos factores contribuyen en potencia con los problemas de amamantamiento.

Todo tipo de estrés interfiere con la hormona oxitocina, que es esencial para la lactancia. La oxitocina lleva la leche desde las regiones del pecho en las que se produce hasta la areola y el pezón, en donde el bebé puede extraerla y beberla. Las madres que están ansiosas o sufren dolor secretan unas cantidades muy pequeñas de oxitocina. Como resultado, producen menos leche.

Los problemas médicos también podrían hacer que la madre y el hijo estén separados durante los primeros días tras el parto.

Un estudio descubrió que las madres con diabetes tenían menos oportunidades de amamantar mientras estaban en el hospital y que sus bebés recibieron más leche de fórmula. A las dos semanas del nacimiento, un tercio de las madres con diabetes sentía que sus bebés tenían problemas para alimentarse, en comparación con una quinta parte de las madres sin la afección.

La lactancia parece reducir el riesgo del bebé de contraer tanto diabetes tipo 1 como tipo 2.

Apoyo para los bebés

Los bebés nacidos de madres con diabetes también podrían tener un nivel incontrolado de glucosa en sangre.

Antes del parto, los niveles de glucosa en sangre fetal son paralelos a los de la madre. Si sus niveles de glucosa son altos, el organismo del bebé en crecimiento lo compensará produciendo insulina extra. Tras el nacimiento, el bebé sigue produciendo insulina extra, pero ya no recibe un suministro permanente de glucosa de la madre. Esto hace que la glucosa en sangre del bebé descienda. La estrecha monitorización de la glucosa en
sangre del bebé y la lactancia frecuente son muy importantes.

Leche de fórmula y riesgo de diabetes

La Academia de Medicina de la Lactancia de los EEUU ha desarrollado una guía para controlar la hipoglucemia en el lactante recién nacido. Los estudios sugieren que la proteína de leche que se utiliza en la leche de fórmula podría aumentar el riesgo del bebé de desarrollar diabetes tipo 1.

La leche de fórmula debería, por lo tanto, evitarse hasta donde sea posible, especialmente en bebés de madres con diabetes tipo 1.

El vínculo entre leche de fórmula y diabetes tipo 1 es uno de los muchos hallazgos de investigaciones que sugieren que la lactancia materna podría influir retrasando o previniendo el desarrollo de diabetes, tanto en el bebé como en la madre. Varios estudios han vinculado la diabetes tipo 1 al uso precoz de leche de fórmula.

Los investigadores creen que la proteína que se encuentra en la leche de vaca podría sensibilizar el sistema inmune en bebés vulnerables, generando un aumento del riesgo de diabetes tipo 1.

La proteína de leche que se utiliza en la leche de fórmula para podría aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1.

El estudio TRIGR está actualizando en la actualidad dicha teoría en una investigación en la que participan más de 2.000 bebés de riesgo en tres continentes. Se anima a las madres del estudio a que amamanten. Si necesitan un suplemento con leche de fórmula, se les asigna al azar ya sea leche de fórmula o una fórmula especial que haya sido tratada previamente para descomponer las proteínas de la leche de vaca. Los investigadores están realizando un seguimiento a los niños para determinar si la fórmula estándar hace que los niños desarrollen anticuerpos vinculados a la diabetes tipo 1. Los resultados del estudio se esperan para 2009.

Diabetes tipo 2

Otros datos sugieren que la lactancia materna protege a los niños de la obesidad y la diabetes tipo 2. Los adolescentes indígenas de los EEUU y los jóvenes de la comunidad Pima que tan sólo fueron alimentados mediante leche de fórmula tenían más probabilidades de sufrir sobrepeso y de desarrollar diabetes tipo 2 que quienes tan sólo fueron amamantados de forma natural.

Una reciente revisión sistemática reveló que ser amamantado estaba vinculado a una reducción del 40% del riesgo de diabetes tipo 2 con el paso de los años.

Amamantar también podría proteger a las madres de la diabetes tipo 2. En un estudio realizado con más de 150.000 enfermeros en los EEUU, cada año de vida de lactancia materna reducía el riesgo de diabetes de una mujer en un 15%, ajustándose según múltiples factores, como la dieta, el ejercicio y el índice de masa corporal. Esta protección duraba durante los 15 años siguientes al último parto de la mujer.

Conclusiones

Estos hallazgos sugieren que promover y respaldar la lactancia materna para todas las madres y bebés podría tener un impacto importante tanto sobre la diabetes tipo 1 como sobre la diabetes tipo 2. Las madres sin diabetes podrían ver reducido su riesgo con el paso de los años; las madres con la afección pueden reducir
sus necesidades insulínicas y mejorar el control glucémico. En el caso de los bebés, la lactancia materna parece reducir el riesgo tanto de diabetes tipo 1 como de tipo 2, previniendo en potencia toda una vida de problemas médicos.

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