diabetes mexico

 

PROBIÓTICOS

L.N. Ma. Teresa Cárdenas G
ASOCIACIÓN MEXICANA DE DIABETES, A.C.

 

Los probióticos (que significa “pro vida”) son microorganismo vivos no patógenos (en palabras sencillas: bacterias buenas) que resisten a la digestión normal para llegar al intestino grueso vivos. Tienen efectos benéficos en la salud cuando son consumidos en las cantidades adecuadas y en forma sostenida en el tiempo.

La mayoría de los probióticos comercializados actualmente pertenecen a los géneros Lactobacillus o Bifidobacterium.

Para ser considerado un probiótico, la bacteria debe ser de origen humano (aunque algunas son de plantas o de lácteos), deben de resistir la acidez gástrica,  las sales biliares conjugadas y las enzimas, sobreviviendo el tránsito en el tubo digestivo. También deben de ser capaces de adherirse a las células del epitelio gástrico, intestinal o colónico para facilitar la permanencia en el tubo digestivo.

 

¿Cómo actúan los probióticos?

  1. Contribuyen a restaurar la microbiota, es decir los microorganismos que viven habitualmente en el intestino, modificando el pH.
  2. Compiten con microorganismos patógenos en el intestino, inhibiendo toxinas bacterianas y evitando infecciones. Nos protegen de bacterias malas.
  3. Producen sustancias antimicrobianas (mucosa intestinal) contra otros organismos no deseados.
  4. Estimulan el sistema inmune, restaurando la permeabilidad intestinal.
  5. Pueden actuar en diversos órganos, por ejemplo en el sistema respiratorio, digestivo, urinario, etc.

Beneficios:

  • Previenen y tratan las diarreas infecciosas, asociadas al uso de antibióticos.
  • Mejoran el sistema inmune.
  • Previenen algunas manifestaciones alérgicas (rinitis, eczema atópico).
  • Tratan y previenen los cólicos en el lactante.
  • Reversión de sintomatología de la mala digestión.
  • Reposición de la microbiota causada por antibióticos.
  • Favorecen, dependiendo de las cepas de los microorganismos, en el tratamiento de la erradicación de la Helicobacter Pylori, infecciones respiratorias altas, síndrome de colon irritable entre otras.

Probióticos en la alimentación:

  • Los podemos encontrar en los productos lácteos fermentados como: yogurt, bebidas lácteas, leches cultivadas y quesos, a los que se ha agregado cultivos vivos y conocidos, como Bifidobacterium y Lactobacillus. Cuida que las fuentes de las que los obtienes no contengan azúcar añadida ya que generalmente se encuentran en este tipo de productos.
  • Otros alimentos: el chucrut y bebidas de soya fermentadas.
  • Presentación farmacéutica.

 

Datos útiles:

  • Las propiedades de los probióticos dependen de cepas específicas.
  • Una vez que se suspende su ingesta, desaparece el efecto al poco tiempo, por lo que debes procurar consumirlos con regularidad.
  • Al comprar alimentos que contienen probióticos y requieren refrigeración, es importante mantener la cadena de frío para que sobrevivan los microorganismos y estén funcionalmente activos al ser consumidos. Esto quiere decir que no dejes, por ejemplo, el yogurt en el coche ya que si se calienta los microorganismos mueren.
  • Existen suplementos nutricionales con probióticos y al igual que en los alimentos, son cepas que tienen funciones específicas y se recomienda su consumo de preferencia con indicación médica.

REFERENCIAS:

  • González CG, Zacarías I, Olivares S, Cruchet S. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos INTA, de la Universidad de Chile.
  • Cornejo V, Cruchet S. Nutrición en el ciclo vital. Mediterráneo 2014.