TÚ PUEDES TENER EL CONTROL DE TU SALUD

L.N E.D.C. Nancy Rivera

En el cuidado de tu salud, desempeñas un papel protagónico.

Estar enfermo marca un alto en el camino, te detiene. Esperar, en el mundo moderno, causa ansiedad. Pasar de ser una persona sana a una persona enferma se califica de manera negativa, cuando en realidad enfermarse es inherente a la vida. La forma en que un individuo percibe la salud y la enfermedad es compleja.

La negación de la enfermedad es parte de un proceso. Aceptar la enfermedad exige un cambio de actitud y aprender a tomar decisiones.

Todos los pacientes pueden aprender a ser pacientes participativos. Lo que distingue al paciente participativo es su actitud:

 Es responsable de su salud

 Colabora activamente con el médico

 Se cuestiona, se informa y pide ayuda

 Escucha otras opiniones

 Desarrolla una estrategia

 Procura conducirse de manera asertiva

Nadie mejor que tú mismo sabe cómo te sientes, cómo te está afectando la enfermedad que padeces y las acciones que estás dispuesto a tomar para afrontarlo.

Quizá tu enfermedad dificulte que continúes normalmente con tu vida cotidiana pero puedes modificar tu comportamiento y lograr cambios positivos. Tienes a tu alcance los medios para mejorar o recuperar tu propia salud. Aun cuando existen muchos profesionales que pueden ayudarte, tú, como dueño de tu cuerpo, eres el principal responsable de su cuidado.

Puedes aprender a empoderarte como paciente, tomar las riendas de tu salud y generar habilidades para afrontar tu enfermedad de manera autónoma y responsable.

Fuente: Burr, C., Piñó, A., Quiroz, L. Guía para el paciente participativo. LID Editorial Mexicana. 2011